Deceso: 5:21 p.m.

 Deceso  5:21 p.m.


A la 1:00 p.m. el estómago lo devuelve a la vida con borborigmos de hambre, después de haber estado en la penumbra de la noche, ―ha dormido sólo un par de horas, pues últimamente duerme poco―. Luego, intenta almorzar. No le apetece. Bebe varias copas de licor y se va a hacer siesta, ―como si no hubiera acabado de levantarse― . Mira por entre la ventana y el jardín le hace muecas, el solitario y desnudo jardín al otro lado se burla de él, las flores resplandecen con ese baño de luz en un coqueteo incesante con el sol. Comprende que es domingo, cae sentado en la orilla de la cama, se pierde por entre un punto en la esquina de la pared. El espíritu le juega una pasada, empieza la bajada como todos los domingos.

Parpadea, mueve la cabeza con frenesí. Han pasado segundos, minutos o quizás más de una hora ausente, flotando; luego, un café para repetirse que aún sigue vivo, pero el descenso en picada es inevitable. A medida que pasa el tiempo se le funde la mente y la mirada se le enfría igual que el café. Otro punto y la mirada perdida en la oscura cocina. El silbido de la tetera lo devuelve a la estrechez de aquel recinto.

Una vez en el diminuto estudio, la televisión no hace más que atizar su zozobra, la apaga de prisa. Unas breves páginas de “La náusea” alimentan la llama de esa hoguera ya crepitante, y el resto del café aromatiza su descenso. El domingo va ganando la partida, el domingo no es idiota.

Son las 5:15 p.m. en el reloj colgado en la pared. El mal ha alcanzado su clímax. El espíritu ya enajenado, lucha para no seguir fundiéndose con esa oscuridad inevitable que le anuncian los últimos destellos del poniente sol allá en el horizonte.


Enciende la radio, ¿por qué los domingos? ¿Por qué aquel aire tenebroso y apesadumbrado? Pura cháchara, ―deduce. Porque salir de la rutina del trabajo enloquece a los humanos…bla, bla, bla… ―¡pero si no tengo trabajo hace ya tiempo! ―. Porque cuando al ser humano le dan un poco de libertad no sabe qué hacer con ella… Para entonces, siente todavía Ernesto bullir el camino que dibujan los hilos de sangre por su cien, mientras yace como un epiléptico sobre el tapete negro de su estudio.

A su lado, casi rozándole el dedo índice de su mano izquierda, una Colt 1903 aún humeante ganó la partida.

Comentarios

  1. Lo observo con todo respeto mi amiguito de esta manera " Somos seres espirituales viviendo experiencias humanas y tenemos todo para ser libres , pero todo nos condiciona , pero no es lo de afuera ; somos nosotros mismos , nuestra mente se vuelve cárcel , porque los pensamientos son solo eso pensamientos , pero los confundimos con la realidad , entonces no disfrutamos el aquí y el ahora ; como un domingo o un día de descanso, o un día cualquiera ... Siempre pensando en lo que va a pasar en el minuto siguiente o día siguiente" ... Un fuerte abrazo ... Gracias por permitirnos auto conocernos con tus escritos 🙏💐😘

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    1. Querido amigo, yo creo que es una mezcla de todo, lo de fuera y lo de dentro, es la gestión de las emociones y la búsqueda de ayuda, es el círculo de apoyo que creamos o que buscamos para salirle al paso a las dificultades. El suicidio es hoy una realidad cruda. Otro abrazo de vuelta.

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  2. Parce, ya no veré los domingos igual. Un domingo para alguien como Ernesto es otra cosa completamente distinta.
    Y parce, lo mataste… literalmente……. Jaja … Cada vez que te leo termino sumergido en la película de tus personajes. Creo que en algún momento todos hemos sido Ernesto, sin saber qué hacer con la libertad, con el tiempo o con ese vacío que a veces aparece cuando uno se queda a solas consigo mismo… Muy bueno. Víctor Valencia.

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    1. Jajaja, no puedo creer que Ernesto te haya hecho sentir todo eso, pero es la verdad, en algún momento todos hemos sido Ernesto, solo que no descenlazamos de ese modo. Gracias Vic por tu comentario tan genuino. Un abrazo.

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  3. Excelente historia, que lo saca a uno de la realidad y lo transporta a otra dimensión...
    Nunca llegué a pensar que tendría un compañero de estudios tan bueno para describir y dibujar las realidades humanas, con el lápiz y el papel...
    Gracias por permitirme salir de la monotonía, y adentrarme en el pensamiento literario de tus cuentos...
    N.E.G.

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    1. Estimado Néstor Emilio, recibo tus palabras con gratitud y con bellos recuerdos de nuestro tiempo de estudios. Te mando un abrazo. Gracias por leerme.

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  4. Relato crudo y certero. Mary Ledy Hurtado.

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  5. Hay relatos q llegas a visualizar lo q lees y sensibiliza.
    Es verdad q los domingos y más por la tarde bajonea, no sé q le pasa al sr domingo.
    Prefiero los relatos del "viernes". Mirta Kamya.

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    1. Jajaja, escribiré más cuentos para el viernes. Un abrazo mi querida Mirta.

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  6. Gracias por compartirme esta historia… resuena mucho, me transportó... los domingos particularmente son un día complejo para mí, y ¿por qué no? muere uno un poco cada diete días.

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    1. Querido lector-a, yo me lo he preguntado mucho, por qué los domingos? Creo que tiene que ver con esa desconexión que vivimos el viernes al hacer un pare en el trabajo y con la resistencia del cerebro a retomarlo el lunes. Pareciera que desde el domingo en la tarde el cerebro se resistiera. Te mando un abrazo.

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  7. Me deja una incógnita, estamos atados a tener que vivir ocupados, que la pausa hace que sintamos morir

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    1. Querido amigo-a, según el filósofo surcoreano, Byung Chul Han, las personas hoy nos autoexplotamos voluntariamente. "El individuo se convierte en su propio verdugo y víctima, generando una epidemia de agotamiento crónico y enfermedades neuronales". (La sociedad del cansancio). Sin duda, el agotamiento puede devenir en pérdida del sentido y, consecuentemente en suicidio. Te mando un abrazo.

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  8. El ser humano necesita mucho más que respirar, trabajar o existir mecánicamente.

    Necesita comprenderse, sentirse vinculado, encontrar propósito y reconciliarse con su mundo interior.

    Porque cuando el alma permanece demasiado tiempo en silencio, tarde o temprano ese silencio empieza a hablar.
    ¿Estoy viviendo de forma consciente o simplemente atravesando los días?
    La historia nos recuerda que una vida con sentido no se construye únicamente llenando el tiempo, sino cultivando razones para habitarlo plenamente.
    No esperar a que el vacío ocupe todo el espacio para empezar a escuchar nuestra vida interior.

    Es una invitación a revisar nuestras preguntas, nuestros sueños, nuestras relaciones y aquello que nos da significado mientras aún tenemos la posibilidad de transformarlo.
    Cómo siempre es un placer leerte y reconstruir significado auténtico y genuino con la existencia misma.
    Un abrazo especial Emilia 🤍🕯️💯

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    1. Mi querida Emilia, no lo podrías haber expresado mejor, necesitamos más que hacer cosas, necesitamos vivir concientemente y parar para disfrutar la vida y lo que somos y hacemos. Me encanta eso de revisar nuestras preguntas, sueños y relaciones. Creo que la salida al desespero tiene mucho que ver con la respuesta a esas preguntas, con los sueños que perseguimos y con las relaciones que construimos. Te mando un abrazo.

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  9. Hola fercho gracias x tus escritos x eso me ocupo los domingos para no sentir la soledad un abrazó

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    1. Estimado, me gustaría saber quién escribe. Mientras tanto, ocuparse es válido para no dejar entradas posibles al vacío del aburrimiento. Un abrazo.

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  10. Tremendo final. Asfixiante. Mejor el equilibrio y la pausa para que los días se escabullan sin la tentación de tener una colt 1903. Un abrazo ! Gloria Eugenia.

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    1. Así es mi querida Gloria, mejor el equilibrio y la pausa, la dolce vita e Il dolce far niente para encontrar el equilibrio. Un abrazo.

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  11. La descripción inicial es muy buena logra atrapar ylo mantiene pendiente. No se espera ese final. Genial

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    1. Querido lector, raramente la vida nos ofrece los finales esperados. Un abrazo.

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